El marketing viral es algo que no deja de apasionarme y asombrarme. Un anuncio, un corto, un lift up que gusta mucho y que comienza a correr como la pólvora a través de las redes sociales. Una de las claves para que este “virus” se extienda tan rápido es recurrir a lo emocional. Es cierto que no todas las campañas o productos pueden soportar un anuncio emotivo ya que podría perder eficacia. El detergente es el que es. No me intentes emocionar, sé racional y muéstrame las gentilezas del producto.
Pero determinadas campañas, sobre todo las relacionadas con la RSC casan muy bien con este tipo de mensajes. Aquí os dejo una serie de ejemplo que me mostraron el otro día durante una formación.
Como pequeña anotación, es la primera vez que un hombre está mucho mejor maquillado que sin maquillar.