El consumidor se encuentra en constante búsqueda de productos y servicios diferentes a los que habitualmente consume o utiliza. Ofrecer productos con un valor añadido es, en muchos casos, la clave para la supervivencia de un negocio. El sector turístico, más concretamente el sector hotelero es un buen ejemplo. Para esos consumidores que buscan un alojamiento diferente, un hotel raro,
diferente, innovador, existe una ámplia variedad donde elegir sin necesidad de tener que cruzar las fronteras de este país.
En España, hay cantidad de
hoteles que destacan por su diseño, características, emplazamiento, etc. Es el
caso del hotel Aire de Bardenas, situado en el desierto de Las Bardenas, en la
provincia de Navarra. Su estilo, su arquitectura te invitan al descanso y su emplazamiento,
hace que te desconectes del mundanal ruido.
El hotel Cueva, ubicado en
el desierto de los Monegros, provincia de Aragón es otro claro ejemplo. Excavado
dentro de una montaña, sus 8 habitaciones están diseñadas bajo un estilo
oriental con muebles traídos directamente de Marrakech. Auténtico lujo a pocos kilómetros
de Zaragoza.
Para terminar, ¿quién no ha
querido tener una cabaña en un árbol? Para todos los que nos quedamos con el
gusanillo de probar qué se siente al estar ahí arriba, en Cabanes als arbres tienes la posibilidad de disfrutar de la
naturaleza de una manera diferente.
Estos son solo unos ejemplos de la importancia que adquiere la
innovación y el diferenciarnos sea cual sea el sector al que nos refiramos.










